Estafa2.0

Introducción

Hace algunas semanas le prometí a una buena amiga que denunciaría en mi blog la situación que se vive actualmente en algunas empresas que prometen puestos de trabajo de éxito. Se trata, ni más ni menos, de puestos como comercial.

El auge de las tecnologías ha permitido la creación de nuevas vías de venta, pero queda patente que los viejos modelos de comercialización de productos no están, ni mucho menos, cerca de la extinción. Me refiero concretamente a la venta a puerta fría que, si bien está demostrado que da buenos resultados económicos a las empresas, permítanme dudar hasta qué punto es ética esta metodología de trabajo.

A puerta fría

Hola, buenas días, soy Fernando, trabajo para Ibertrola y vengo para actualizar su código de facturación y que usted pueda ahorrar un 40% en sus facturas. Todavía no he tenido tiempo de responder a ese hola y el tal Fernando ya me ha mentido. Tres veces.

Tres grandes mentiras

La primera de ellas es que probablemente ni siquiera se llama Fernando. Se lo dice uno que vendía cruceros por teléfono usando el nombre de Pablo. Y vale que es un detalle sin importancia porque muchas empresas usan el formato de nombredepila@empresa.com para sus correos electrónicos y en el momento en que contrates a dos “ejecutivos” (luego explico las comillas) con el mismo nombre, necesitas recurrir a seudónimos.

Pero sí tiene importancia la “puesta en escena”. Tanto Fernando como Estrella (otra mentirosa compulsiva) van a venir de punta en blanco. Guapos, bien vestidos, inteligentes, con don de gentes y a lo mejor hasta te hacen creer que verdaderamente conocen eso que te están ofreciendo. Dominan el discurso comercial de tal manera que pueden convencerte incluso con sus silencios. Sí, la parte del discurso comercial más importante es la del silencio. Esa parte que sucede a una exposición contundente, cada segundo parecerá un minuto para el cliente y, tras analizar su reacción, llega el ataque devastador que finalmente lo deja KO. El vendedor saldrá de su casa con un contrato más.

La segunda mentira: trabajo para Ibertrola. ¿Por qué me mientes, Fernando? Ni trabajas para Ibertrola, ni eres distribuidor oficial de Ibertrola, ni Ibertrola quiere que le robes un cliente. Nótese que Ibertrola es una marca comercial no registrada y que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Y la tercera, la más irritante: actualizar sus facturas para ahorrar un 40%. Necesito encarecidamente que alguien me explique cómo puede una persona que paga 85 euros de media en sus facturas, pase a pagar 102 euros con un 40% de descuento ya aplicado sin experimentar un incremento en el consumo. ¿Por qué se dijo que se ahorraría un 40% en la factura, cuando en realidad lo que supone un 40% de descuento es la tasa de la facturadora, pero hay un incremento considerable en otros asientos por facturarse a través de un intermediario?

Me parece verdaderamente indignante que haya empresas que se aprovechen de la ignorancia de la gente, prometiendo el oro y el moro con la única finalidad de vender y desatender. Y es más lamentable aún que estas estafas estén amparadas por la ley y que las marcas afectadas, ésas de las que se da su nombre sin haber intervenido y ésas cuya imagen se verá afectada por un uso indebido por parte de terceros, tampoco hacen nada por evitarlo. Son empresas del sector energético, tecnológico y aseguradoras; que todos conocéis de sobra. Para qué mencionarlas.

Pero la historia no termina aquí. Se suponía que este post iba a tratar sobre empleo. Toriba, se te va la pinza.

La búsqueda de empleo

La era digital también ha cambiado la forma de encontrar trabajo. No hace demasiado tiempo, bastaba con pasearse por las calles de la capital con un buen fajo de CVs, entregarlo en aquellas empresas en cuyas fachadas se publicitaran las vacantes o, simplemente, acudir directamente a aquellas empresas en las que estabas especialmente interesado.

Ahora, es bastante improbable encontrar esas vacantes en una fotocopia pegada a un cristal. Qué digo improbable, es imposible. O acudir directamente a la empresa que te interesa, sabiendo de antemano que ahora mismo tienen todos los puestos cubiertos y que ni siquiera van a querer tu CV. Los RRHH los lleva la central, envíanoslo a través de la página Web. Buenos días.

¿Qué nos queda? ETTs, cámara de comercio, formularios online en las Webs de esas empresas y portales de empleo. En estos últimos es dónde está el tema que nos interesa.

Hola k ase, ere ejecutivo o k ase

No importa que busques un trabajo como administrativo, secretario, director, gerente, PERIODISTA. Te inscribas en la oferta que te inscribas, la probabilidad de que sea lo que buscas es ínfima, pues las puestos comerciales llegan enmascarados bajo multitud de títulos.

Normalmente no te mencionarán el nombre de la empresa, alegando privacidad, y simplemente se referirán a sí mismos como importante empresa multinacional. Oh yeah, ojalá me llamen. Doy por seguro que lo harán.

Seguidamente, el puesto que se ofrece es cualquiera de los anteriores y un larguísimo etcétera, siendo “ejecutivo de cuentas/de ventas” una opción bastante recurrente. Dejé de chuparme el dedo hace 25 años. Ahora sólo lo finjo. En aquellos tiempos, un ejecutivo era un señor trajeado que dirigía un departamento y ganaba pasta como el que más. Ahora es un niñato de 20 años al que le prohíben que se afeite a diario para que no se le vea el acné de la pubertad, o un señor de 40 al que han despedido en su antiguo empleo y necesita aceptar cualquier trabajo porque tiene 5 bocas que alimentar.

Se buscan perfiles muy vulnerables, que necesitan desesperadamente un trabajo porque a pesar de cumplir las normas, se han visto azotados por la crisis. Y lo peor es la facilidad con la que uno se baja los pantalones (una vez más).

La entrevista

Durante la entrevista, lo primero que vas a saber es que el sueldo medio de la oficina supera los 3000 euros. Eso sí, aún no sabes a qué te vas a dedicar, porque cada vez que lo preguntas van con evasivas. Lo importante es saber que aquel chico del fondo (¿lo ves?), lleva un mes y medio con nosotros y ya lidera su propio equipo. Ah, vale, ¿pero equipo de qué? Sigo sin saber.

Ahora quieren saber si tengo vehículo propio. Es más importante que mi formación y experiencia previas. Y eso que yo venía aquí para ser ejecutivo, oye.

Finalmente, te dan las gracias por acudir y que si les interesa tu candidatura te llamarán para citarte para la segunda fase. ¿Segunda fase? ¿Con qué criterio se va a valorar esa candidatura si no he tenido opción de defenderla?

Queridos lectores, os voy a ahorrar un trámite. No os vayáis a casa defraudados pensando que no habéis gustado porque eso no va a pasar. Os van a llamar esa misma tarde, dándoos la enhorabuena por ser el candidato seleccionado y os invitarán a una segunda fase, que más que una fase es una invitación especial para presentaros su método de trabajo. ¡Por fin! Y esa invitación consiste ni más ni menos en trabajar un día gratis (algunos listos te dirán incluso una semana). Sin cobrar, sin contrato, sólo por ver cómo te desenvuelves. Crees que merece la pena intentarlo, total, es la primera entrevista que has conseguido en meses…

STOP. Rebobina. Regresa a esa primera entrevista y cuando el encargado de personal te dé la mano para despedirse, dile que para ti también es un placer y seguidamente pídele que se vuelva a sentar. Sólo así descubrirás que lo que te van a ofrecer es un contrato mercantil, sin sueldo fijo, sin ayudas ni subvenciones en concepto de gastos ocasionados por ese mismo puesto de trabajo y que tu sueldo va a ser íntegramente por comisiones. Olvídate de los bonus por objetivos, son suculentos, pero irrealizables.

Probablemente ya se te han quitado las ganas de perder tu (valioso) tiempo en este tipo de entrevistas. De nada. Aunque debo decirte que no siempre se fracasa. Estimo la probabilidad de éxito en un 4%, así que no dejes que ningún estúpido blogger decida por ti. De nada. Esta vez en serio.

Estafa2.0

En definitiva, andad con ojo porque hay estafas. Estafas everywhere. Te estafan buscando trabajo y te estafan en tu propia casa. Sobre todo sed tolerantes cuando os requieran para una entrevista. Es fácil obsesionarse con que se trata de otra entrevista-estafa cuando ya se han vivido varias o cuando se buscan las ofertas en el lugar equivocado. Y por otra parte… no la toméis con Fernando ni con Estrella. Esos ejecutivos podríais ser vosotros. Cedo la palabra.

Somos españoles, pueden bajarnos los pantalones

Tras unas breves vacaciones falleras (no sé me ocurre una excusa mejor para justificar un mes sin posts nuevos), vuelvo descansado, con las ideas renovadas y… con un cabreo monumental. Monumental cartón piedra. Tamaño falla o más.

Y es que, aquí, un servidor viaja como el que más. Y siempre que se va a una zona en la que predominan otras culturas, intenta adaptarse a ellas. O al menos conocerlas y entenderlas. Porque al fin y al cabo, cuando sales de tu territorio, debes estar dispuesto a aceptar la sociología como ciencia y cultura imperante por encima de todas las culturas, incluída la tuya, para poder respetar las demás.

Porque a lo mejor viajas a ese país en el que le piden a tu chica que se cubra la cara y los tobillos para que los residentes no sufran una erección y, aunque se trate de una cultura que no compartes, la respetas. ¿Por qué? Porque nos guste o no, la territorialidad es un factor que también influye en la cultura y siempre hay que respetar las normas de la zona. El primero en llegar, el primero en mandar. Y hay que cumplir. Es la base de la convivencia.

El problema surge cuando la visita la recibimos nosotros. Un señor con un turbante en la cabeza intentó quemarse a lo bonzo ayer en Valencia para que no se quemara una falla en la que salían representados algunos de sus dioses. Escuche, señor hindú. Nadie está blasfemando contra su religión, ni contra su cultura, ni contra nada.

Para defender una cultura, usted necesita información y observación. Si usted se informara, descubriría que las fallas se basan en la parodia y en la sátira de aspectos políticos y culturales. No de los suyos, sino de los de todos. Especialmente de los nuestros. Y si usted observara, descubriría que además de representar a sus dioses, también se caricaturizan personajes como Mariano Rajoy y otros gobernadores de primera fila. Y eso no implica que estemos quemando a nuestro presidente (aunque apuesto a que a más de uno no le importaría).

Nosotros no vamos a pedirle que llore de emoción y comparta su paquete de pañuelos con la fallera mayor. Es más, si no entiende esta festividad, no tiene ni por qué celebrarla. Puede quedarse en casa, que las fallas se queman tarde y hoy día 20 se trabaja. Lo que no se puede permitir es tanta movilización, denunciando este hecho ante la comunidad hindú y amenazando con un escándalo internacional cuando circulen las fotos del elefantito en llamas.

Imagen de Fernando Bustamante publicada en el Levante EMV

Lo más triste de todo, es que la presidencia de la falla Ceramista Ros accedió a indultar esas representaciones para proceder a la cremà sin incidentes ni polémicas.

No pretendo que nadie tache de racista o xenófobo a nadie. Y menos a mí, que soy totalmente lo contrario. Pero no se pueden permitir este tipo de acciones y premiar el desconocimiento. Una vez más, nos quedamos con el culo al aire. Unos nos aprietan el cinturón. Otros nos bajan los pantalones. ¿Y lo siguiente? ¿Llamarán al negro? Así me han puesto a mí hoy. Porque no hay cosa que me fastidie más que valerme de la indignación como fuente de inspiración para mis posts. Cedo la palabra.

 

Nueva fórmula para Coca-Cola (y Pepsi)

Coca-Coca y Pepsi han decidido cambiar la composición de sus productos ante la sospecha de que uno de los ingredientes pueda ser cancerígeno. Mejor prevenir que curar. Sobre todo cuando se trata de un componente cuya única función es colorear nuestros refrescos.

Algunas veces se ha intentado boicotear a los gigantes de los refrescos. Sin embargo, esta vez, parece ser cierto. Aunque con cifras menos alarmantes que lo que se comenta en las redes sociales.

El componente que ha desatado la alarma es el 4-metilimidazol (4-MEI). Es una sustancia que se puede producir durante la cocción de alimentos (al cocinar, tostar y asar) o de forma sintética para ser usado en la fabricación de productos farmacéuticos, hule (caucho) y otros compuestos químicos.

La alarma ha surgido cuando el estado de California lo ha incluido en la lista de componentes cancerígenos tras testarse en ratas. A través de ese ensayo se calcula que una persona debería tomar mil latas diarias de refresco durante un largo periodo de tiempo para desarrollar ese efecto. Aún así, las leyes de California obligan a indicar en la etiqueta del producto la presencia de este componente, en términos de cantidad y riesgo. A pesar de que los datos no se consideren de riesgo para que se resientan las ventas de los refrescos, ambas compañías han decido sustituir estos componentes para evitar la inclusión de esas advertencias en sus etiquetas.

Pueden consultar más información en el artículo de la BBC (inglés)

Marzo Negro

Llegamos al tercer día (y primer fin de semana) del Marzo Negro. Como todos saben, el movimiento Anonymous convocó para este mes un boicot a nivel mundial en contra de las industrias de la música, del cine, de los videojuegos y de los libros.

Recientemente se han aprobado leyes a nivel nacional e internacional que pretenden acabar con las descargas libres en Internet. La ley SOPA y PIPA en Estados Unidos o la ley Sinde-Wert son algunos ejemplos que ya han conseguido sus primeras consecuencias: el pasado 19 de enero se cerraron Megaupload y todos sus subproductos.

Estas leyes, supuestamente, pretenden acabar con la piratería y con la distribución libre de toda obra que no haya pagado derechos de autor, alegando que estas actividades fraudulentas están matando a las industrias perjudicadas. Parece una medida sensata, ¿verdad? Pues bien, al parecer no lo es tanto. Y es que, con estas nuevas restricciones, también se perjudica al derecho a la información, a la cultura y a la libertad de expresión.

No pueden olvidar, además, que hace tan sólo 10 años era posible comprar la nueva obra de su artista favorito por tan sólo 8 euros, cuando ahora rara vez baja de los 18, lo cual supone un incremento del 225%. ¿Y cuánto percibe de ello el propio artista? ¿Quién se está lucrando realmente con estos precios desmesurados?

Y ello por no hablar de la cara oculta de la mafia que se crea en estas industrias, pues ¿a quién no le ha pasado que compró un CD y el mismo día lo vio en otro establecimiento por otro precio totalmente distinto? ¿Por qué no se aplican medidas legislativas para establecer un precio estándar en vez de un precio “recomendado”? ¿Acaso no se fomenta la competencia desleal con la evasión de esas medidas? ¿No se supone que ese tipo de competencia está prohibida y supuestamente perseguida por la ley?

La filosofía de Anonymous plantea un golpe bajo para rechazar estas medidas. En ningún caso pretende fomentar la piratería ni convertirse en antisistema, pero sí buscan luchar por causas justas. Éste es el llamamiento que lanzaron para comunicar el boicot.

Como podrán comprobar, invitan a no comprar libros, ni discos, ni películas, ni videojuegos durante el mes de marzo. Tampoco ir al teatro ni al cine. Invitan a reservar esas intenciones para el mes de abril.

¿Por qué marzo? ¿Es una fecha arbitraria? No, en absoluto. Si bien coincide con la recientemente aprobación de las leyes nombradas anteriormente, también coincide con la realización del primer informe económico del año. Grandes pérdidas en el primer ciclo de facturación, se traduce en que las compañías se vean obligadas a cambiar drásticamente sus políticas de precios, distribución…

Una medida que, en mi opinión, podría beneficiar a todos, porque se traduce en que más personas puedan acceder a la cultura, el artista venda más discos y la discográfica, la editorial, la productora, o la empresa que sea, consiga sus beneficios más en el largo plazo, evitando así dar un bombazo espontáneo y darle la patada al artista porque ya no es rentable.

¿Creen ustedes en las descargas responsables? ¿Se vendería más cultura si fuese más económica? ¿Se conseguirán artistas lóngevos si el boicot obtiene buenos resultados? ¿Aceptan o rechazan ese llamamiento? Cedo la palabra.

Igualdad

Voy a ser breve porque a buen entendedor, pocas palabras le bastan. Digamos que, simplemente, ya no confío en la igualdad de oportunidades. Que no es posible que personas con evidentes limitaciones consigan arrebatar puestos de trabajo solamente porque su aspecto permite el uso de faldas y tintes para el pelo.

Y no, ésta no es una crítica sexista. Es mi válvula de escape ante una situación vivida recientemente. Sin querer concretar, ya concreté demasiado.

Lo cierto es que a raíz de ése y de otros hechos, uno llega a preguntarse si realmente existe la igualdad. No importa tu sexo, tu religión, tu ideología política o tu color de piel. La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que todos somos iguales. Pero luego sales a la calle y ves cómo las princesas no pueden ser imputadas en delitos, cómo absuelven a los ladrones e inhabilitan a sus jueces o cómo las autoridades apalean a jóvenes que lo único que reclaman es educación.

Nosotros mismos nos reímos del que es diferente. ¿Bajo qué criterio afirmamos que es diferente? ¿Acaso no se decía que todos somos iguales? ¿Por qué esas diferencias generan más reacciones de rechazo que de aceptación? ¿Por qué no se aprovechan esas diferencias para aprender y completarse? ¿Celos? ¿Temor? ¿Afán de superioridad?

Ya lo dije en anteriores entradas y no sé qué opinarán ustedes. ¿Será cierto que no somos más que monos? Las siguientes imágenes pueden herir la sensibilidad de algunas personas. Por su bienestar emocional, abstenerse religiosos.